El césped natural es la opción mas tradicional y también la mas exigente en cuando a labores de mantenimiento se refiere. Es costoso de mantener, demanda tiempo, esfuerzo y dinero, pero a cambio nos ofrece una superficie mullida, confortable y refrescante.

Ventajas

  • El césped natural es agradable al tacto y nos proporciona una superficie mullida y confortable.
  • Es versátil y se adapta con facilidad a diferentes espacios, independientemente de su tamaño y/o su forma regular o irregular.
  • Disipa el calor, refrescando el ambiente.
  • Presenta buenos niveles de absorción de polución y ruidos.
  • Al ser natural, la actividad bacteriana se auto-regula.  Las relaciones que se crean entre los seres orgánicos y el entorno son naturales.
  • Su instalación es sencilla, tanto a través de tepes, porciones de tierra con césped que se disponen sobre el terreno, o siembra.

 

Desventajas

  • Exige una serie de tareas de mantenimiento para tenerlo en óptimas condiciones. Se debe segar el césped, abonar el terreno, eliminar las malas hierbas con perioricidad, así como controlar la existencia de plagas, hongos o insectos.  Además es necesario regarlo con frecuencia, lo que eleva el consumo de agua.
  • Dichas tareas de mantenimiento van asociadas a un coste económico. La necesidad de comprar una segadora, invertir en abonos y fertilizantes y regar con frecuencia hacen que los costes de jardines con césped natural se eleven.

El uso del césped artificial es una buena opción para todos aquellos que no tienen tiempo para cuidar del jardín, pero que les gusta verlo verde. No hay necesidad de regarlo, cortarlo, replantarlo, abonarlo… sin embargo presenta algunos contras que debemos considerar.

Ventajas

  • No requiere tareas de mantenimiento frecuentes como segar, regar o abonar para lucir de forma óptima, ahorrándonos así tiempo y esfuerzo.
  • Se puede instalar en cualquier tipo de terreno, ya sea una superficie blanda o dura.
  • Representa un importante ahorro de agua; necesita agua para conservarse limpio y asentado, pero en cantidades mucho menores en comparación con el césped natural.

 

Desventajas

  • Pisar el césped artificial a pleno sol en verano puede ocasionar quemaduras en la planta del pie. El césped natural, transpira, pero no ocurre así con las fibras sintéticas con las que se elabora el césped artificial. Éstas pueden tener un alto grado de abrasión.
  • El césped artificial necesita un mantenimiento mínimo para evitar algunos problemas. Además del lavado y el cepillado periodico, requiere ser desinfectado, sobre todo si compartimos nuestro hogar con mascotas. En el natural los residuos se van incorporando al sustrato gracias a la acción de los organismos que viven en ella y del mismo césped. No ocurre lo mismo con el césped artificial.
  • Requiere una instalación profesional. Las mismas empresas que fabrican o comercializan el producto ofrecen este servicio.  Lo primero que hacen es retirar la maleza y las raíces del terreno, para luego rellenarlo con una mezcla de grava y arena que facilitará la filtración de agua. El proceso concluye con la colocación del césped sobre el terreno nivelado y un riego abundante para que se asiente. El cepillado final levanta las hebras de gramilla artificial y da un efecto acolchado a la superficie.

En la actualidad muchas personas usan césped artificial en terrazas, balcones, áticos e incluso en interiores como elemento decorativo. También es habitual encontrarlo en zonas muy transitadas e instalado en un mismo jardín junto a flores y arboles. Los productos de última generación son 100% reciclables si bien no siempre su fabricación es sostenible.